Mindfulness: ¿La espiritualidad de la ciencia o la ciencia de lo espiritual?

Mindfulness: ¿La espiritualidad de la ciencia o la ciencia de lo espiritual?

Mindfulness: ¿La espiritualidad de la ciencia o la ciencia de lo espiritual?

¿Se puede aplicar el método científico a la espiritualidad? ¿Influyen las creencias, sean religiosas o no, o el paradigma social, filosófico o espiritual, del grupo, o la sociedad en el comportamiento, en los pensamientos y emociones, en la relación con el entorno? ¿Afecta lo trascendente al cuerpo de alguna manera? ¿Puede ser un factor de enfermedad? ¿Puede ayudar en la curación? ¿Afecta a la salud? ¿Puede promover una mayor sensación de bienestar? ¿Se puede investigar científicamente esta influencia?, y, en sentido contrario, ¿puede lo espiritual influir sobre lo científico?

 

Año 1998. J. Kabat-Zinn, E. Wheeler, T. Light y colaboradores(1) analizaron si la meditación puede influir en el proceso de curación en la psoriasis, una enfermedad de la piel que se produce por una proliferación incontrolada de células de la epidermis. El análisis estadístico mostró una ratio de curación entre los meditadores aproximadamente cuatro veces mayor que la de los que recibieron el tratamiento basado en un tipo de luz ultravioleta, pero sin realizar meditación.

 

Cada vez se tiende más hacia una medicina integral en la que se considera que los factores mentales y emocionales, la forma de pensar o de comportarse, pueden tener un efecto significativo, para bien o para mal, en la salud física y en la capacidad del ser humano para recuperarse de una enfermedad o lesión.

 

Año 2000. J. D. Teasdale, Z. V. Segal, J. M. Williams y colaboradores(2) constaron que la aplicación clínica del mindfulness consigue hasta un 50 por ciento de aumento en la prevención de recaídas en pacientes a los que previamente se les había diagnosticado depresión. De las personas del grupo de meditación, el 66 por ciento no volvió a recaer en la depresión, comparado con el 34 por ciento de las personas que recibieron el tratamiento habitual.

 

Los pacientes con los que se empezó a trabajar utilizando la atención plena o mindfulness fueron derivados por médicos pertenecientes a un amplio rango de especialidades y se caracterizaban por una gran variedad de síntomas: dolores de cabeza, presión sanguínea alta, dolores de espalda, enfermedades cardíacas, cutáneas, depresión, cáncer y sida. Eran personas de todas las edades a las que se enseñó a cuidarse a sí mismos, no en sustitución de su tratamiento médico, sino como un complemento de vital importancia para su restablecimiento. Sin embargo, el mindfulness no se queda en la curación, en realidad, va más allá de la enfermedad, es una respuesta para todo aquel, sano o enfermo, que desee trascender sus limitaciones y encaminarse hacia niveles superiores de salud y bienestar.

 

Año 2003. El trabajo de Davidson(3) consiste en la indexación de la felicidad a través de la medición con un escáner de resonancia magnética de la actividad funcional del cerebro. Se examinaron con este método los efectos del mindfulness en un grupo de trabajadores de biotecnología a los que se les enseñó la meditación consciente durante un período de ocho semanas. Los resultados mostraron que no sólo había mejorado el índice de activación cerebral de Davidson, sino que trabajaban con menos ansiedad, con más energía y con mayor compromiso.

 

El mindfulness surge de una síntesis excepcional entre los saberes de oriente y occidente, entre lo espiritual y lo científico. Consigue la unión armoniosa de la meditación y el yoga con la medicina; de hecho, con ello se obtiene mucho más: una simbiosis sorprendente entre la meditación y la ciencia que resulta positivamente relevante para la salud y la calidad de vida.

 

Año 2003. R. J. Davidson, J. Kabat-Zinn, J. Schumacher y colaboradores(4) demostraron que la meditación afecta al sistema inmunológico. En su estudio inocularon una vacuna contra la gripe común a todo un grupo de voluntarios para, a continuación, observar la cantidad de anticuerpos producidos en respuesta a la vacuna. El resultado fue que el grupo de meditación mostraba un aumento en el número de anticuerpos significativamente mayor que el del grupo de control.

 

El mindfulness, basado en un tipo de meditación originaria de la tradición budista, consiste en un entrenamiento riguroso y sistemático de la atención de la mente. Descrito de forma simple, es la atención plena en el momento presente, en cada momento del ahora; y se consigue cultivando intencionadamente la atención a cosas a las que normalmente no dedicamos ni un solo pensamiento. Se trata de una aproximación sistemática al desarrollo de una nueva forma de control y sabiduría en la vida, basada en nuestra capacidad innata para la relajación, la concentración, la atención y la percepción.

 

Año 2007. N. Farb, Z. V. Segal, H. Mayberg y colaboradores(5) demostraron mediante el uso de imágenes del cerebro que la ínsula se activa a través de la meditación, lo cual es particularmente significativo porque ésta es la parte del cerebro que se moviliza con la empatía, lo que nos ayuda a mejorar nuestras relaciones sociales a través del sentimiento de la compasión. La meditación no sólo fortalece esta área, sino que, además, coopera en su crecimiento y expansión.

 

En gran medida, la capacidad para influir sobre las circunstancias depende de la propia visión del entorno. Las creencias acerca de las capacidades personales y acerca del mundo y de las fuerzas que forman parte de él afectan a lo que se considera como posible o imposible. La forma en que se vean las cosas influirá sobre la cantidad de energía que se les dedica y la elección de hacia dónde canalizar ese potencial energético individual. Habitualmente se despilfarra, de manera rutinaria e inconsciente, una enorme cantidad de energía en reaccionar automáticamente ante el mundo exterior y ante las propias experiencias internas.

 

Año 2009. S. Bowen, N. Chawla, S. E. Collins y colaboradores(6) estudiaron a pacientes drogodependientes, a quienes se les asignaron al azar dos tipos de tratamiento: por un lado, el tratamiento habitual, que consistía en asesoramiento e información educativa; por otro, un programa de mindfulness. El resultado fue mejor en este último, ya que se produjo un cambio en la relación entre la ansiedad y la depresión de manera que cuando los sentimientos de deseo surgieron, no se activaron automáticamente los síntomas de depresión, lo que conllevó una mayor reducción en el uso de sustancias adictivas.

 

Cultivar el mindfulness significa enfocar el gasto de energía, y vivir en un estado de mayor relajación lo que ayuda a nutrir y restaurar cuerpo y mente. De esta forma resultará más sencilla la observación de las propias vivencias y la realización de los cambios oportunos para mejorar la salud y la calidad de vida. Se trata de aprender a trabajar con la energía para aplicarla de manera más eficiente en situaciones de estrés o cuando nos sentimos amenazados o impotentes.

 

Año 2011. J. A. Brewer, S. Mallik, T. A. Babuscio y colaboradores(7) realizaron un estudio en el que después de un tratamiento basado en la atención plena durante 4 semanas y tras 17 semanas de seguimiento, los meditadores redujeron en mayor grado su consumo de cigarros en comparación con el grupo de individuos escogidos al azar dentro del programa de tratamiento para dejar de fumar de la Asociación Americana del Pulmón. En este estudio se demostró que el mindfulness actúa directamente sobre el ansia de fumar reduciendo el sentimiento de adicción.

 

Cada vez son más las investigaciones que demuestran la interrelación entre las múltiples dimensiones del ser humano. Una de esas magnitudes, marginada tradicionalmente por la ciencia, dada la imposibilidad de medir lo inmaterial (por ejemplo, la existencia o no de Dios o de un equivalente, la fuerza del alma, la cantidad de bondad, el tamaño de la compasión en el ser humano, etc.), es la dimensión trascendente o espiritual. Sin embargo, ya es una realidad que la visión ideológica respecto a la vida, el mundo y lo que somos afectará al conjunto de estados del ser que constituyen la entidad personal, es decir, afectará al yo en su totalidad a través de lo que lo conforma: cuerpo, pensamientos, emociones, relaciones, comportamiento, etc., y su mutua y múltiple interrelación.

El mindfulness ha supuesto el acercamiento de la ciencia a la espiritualidad, el reconocimiento de la influencia de ésta en la vida y el bienestar del ser humano. Se ha establecido como medio a través del cual es posible utilizar el método científico para que lo trascendente ayude a que el ser humano se encuentre mejor consigo mismo y con su entorno. Ciencia y espiritualidad se aproximan la una a la otra para el bien del ser humano.

BIBLIOGRAFÍA

1. Kabat-Zinn, E. Wheeler, T. Light, et al., “Influence of a Mindfulness-Based Stress Reduction Intervention on Rates of Skin Clearing in Patients with Moderate to Severe Psoriasis Undergoing Phototherapy (UVB) and Photochemotherapy (PUVA),” Psychosomatic Medicine60, no. 5 (1998): 625–632.

2. D. Teasdale, Z. V. Segal, J. M. Williams, et al., “Prevention of Relapse/Recurrence in Major Depression by Mindfulness-Based Cognitive Therapy,” Journal of Consulting and Clinical Psychology 68, no. 4 (2000): 615–623.

3. J. Davidson, J. Kabat-Zinn, J. Schumacher, et al., “Alterations in Brain and Immune Function Produced by Mindfulness Meditation,” Psychosomatic Medicine 65, no. 4 (2003): 564–570.

4. Davidson, R. J., Kabat-Zinn, J., Schumacher, J., Rosenkranz, M., Muller, D., Santorelli, S. F., et al. (2003), “Alterations in brain and immune function produced by mindfulness meditation,” Psychosomatic Medicine, 65, pp. 564–70.

5. Farb, N., Segal, Z. V., Mayberg, H., Bean, J., McKeon, D., Fatima, Z. & Anderson, A. (2007), “Attending to the present: Mindfulness meditation reveals distinct neural modes of self-reference,” Social Cognitive and Affective Neuroscience, 2, pp. 313–22.

6. Bowen, N. Chawla, S. E. Collins, et al., “Mindfulness-Based Relapse Prevention for Substance Use Disorders: A Pilot Efficacy Trial,” Substance Abuse 30, no. 4 (2009): 295–305.

7. A. Brewer, S. Mallik, T. A. Babuscio, et al., “Mindfulness Training for Smoking Cessation: Results from a Randomized Controlled Trial,” Drug and Alcohol Dependence (June 30, 2011): epub ahead of print.

Francisco Rodriguez
Francisco Rodríguez
francisco.rodrigez@ipsimed.com

Colaborador en Ipsimed, Integración Psicomédica. Ver perfil

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